Black Velvet Skull Cake

Black Velvet Skull Cake

31 Oct Black Velvet Skull Cake

Hoy es un día de miedo… al fin, ¡llega la noche de Halloween! Nuestra fiesta ya está a punto y estamos horneando los últimos dulces para asustar a los invitados, pero… ¿adivináis quién es el protagonista de nuestra mesa dulce? Sin duda, el Black Velvet Skull Cake, este bizcocho con forma de calavera, adaptado del clásico Red Velvet y reinventado para esta terrorífica velada.

Black Velvet Skull Cake

Para lograr la forma, no podíamos sino contar con el estupendo molde que Nordic Ware ha lanzado este otoño, el Haunted Skull Pan, un molde de 9 cups con una brillante forma de calavera perfecto para esta fiesta. Ya sabéis que nos encantan los moldes Nordic Ware y no sólo por sus estupendos diseños, sino también por su calidad y lo fácil que es desmoldarlos con un resultado perfecto. ¡Y para muestra, un botón!

En cuanto a la receta… ¡qué os vamos a contar! El Red Velvet es un clásico que sorprende y engancha desde la primera vez que lo pruebas, su textura aterciopelada y su intenso sabor lo convierten en uno de los más valorados en el mundo repostero. Por eso, hemos querido utilizarlo como receta básica, utilizando un colorante negro en vez del clásico rojo para integrarlo perfectamente en nuestra fiesta de Halloween.

Black Velvet Skull Cake

Como frosting para rellenar y montar la calavera, hemos hecho una crema de queso suave, que también hemos teñido en negro. Por último, una decoración de azúcar negro y un poco de sirope de fresa han puesto el broche final a la presentación. El resultado es increíble, ¿no os parece?

 

Black Velvet Skull Cake

Para la masa:
– 180 gr. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
– 400 gr. de azúcar blanco
– 50 gr. de Sirope de Maíz Karo (opcional)
– 3 huevos grandes
– 1 cucharadita de vainilla en pasta
– 2 cucharaditas de colorante negro en pasta Extra Black de Sugarflair®
– 2 cucharaditas de bicarbonato sódico
– 2 cucharaditas de vinagre blanco
– 500 gr. de harina todo uso
– 10 gr. de cacao en polvo sin azúcar
– 2 cucharaditas de sal
– 380 ml. de buttermilk (360 ml. de leche entera + 20 ml. de vinagre blanco)

Para el frosting:
– 200 gr. de queso mascarpone
– 200 gr. de queso cremoso tipo Philadelphia®
– 150 gr. de icing sugar
– 1 cucharadita de vainilla en pasta
– 1 cucharadita de colorante negro en pasta Extra Black de Sugarflair®

Para el relleno:
– Sirope de fresa

 

1. Primero vamos a preparar la masa de nuestro bizcocho. Preparamos el buttermilk, mezclando 360 ml. de leche entera y 20 ml. de vinagre blanco. Mezclamos en un bol y dejamos reposar mientras preparamos el resto de ingredientes.

2. Encendemos el horno a 180ºC, y tamizamos la harina con el cacao y la sal. Reservamos.

3. En un bol amplio, mezclamos la mantequilla con el azúcar y el sirope con la batidora de varillas, hasta que la mezcla blanquee. Si no tenemos sirope de maíz, podemos utilizar 30gr. de azúcar invertido o directamente 450 gr. de azúcar blanco. Es preferible utilizar sirope o azúcar invertido para aumentar la jugosidad del bizcocho y que retenga más la humedad, así aguantará tierno más tiempo.

4. A continuación, añadimos los huevos de uno en uno, batiéndolos ligeramente antes de añadir. Añadimos también la vainilla en pasta y el colorante negro, para que se vaya integrando bien en la masa.

5. Ya habrás notado que esta receta no tiene levadura, así que necesitamos añadir un agente leudante para que la masa suba. Vamos a hacerlo con bicarbonato activado con vinagre. En un vasito, mezclamos dos cucharaditas de cada uno, y veremos que empieza a espumar. En el momento que llegue al punto álgido de la reacción, cuando veas que ya no sube más espuma, añádelo a la mezcla e intégralo, batiendo a velocidad baja.

6. Por último, vamos a añadir la mezcla de ingredientes secos que hemos tamizado antes, alternándola con el buttermilk. Así, añadimos la mitad de la mezcla de harina, después el buttermilk, y por último la otra mitad de la mezcla. Vamos batiendo a velocidad muy baja, ya que no queremos generar gluten y que luego el bizcocho nos quede apelmazado. En el momento que esté integrado, paramos de batir y vertemos la mezcla en el molde, que habremos engrasado previamente con mantequilla y harina o con spray desmoldante.

Black Velvet Skull Cake 1

*Truco: cuando tus recetas incluyan cacao en polvo, puedes engrasar el molde con mantequilla y en lugar de espolvorear harina, espolvoreas cacao, así no quedarán manchas blancas y el bizcocho tendrá un sabor más intenso.

Truco1

7. Horneamos nuestro bizcocho durante 30-40 minutos, hasta que al pinchar con un palillo de brocheta, éste salga completamente limpio.

8. Una vez horneado el bizcocho, sacamos el molde sobre una rejilla y lo dejamos reposar 10 minutos, para que el bizcocho se asiente bien y se despegue de las paredes del molde. Pasados estos 10 minutos, desmoldamos sobre una rejilla y dejamos enfriar completamente.

9. Mientras el bizcocho se hornea, vamos a preparar el frosting de queso crema. simplemente ponemos todos los ingredientes en un bol, y con batidora de varillas, mezclamos a velocidad alta hasta integrar. No batas el frosting en exceso, corres el riesgo de que la mezcla se corte, con unos 20-30 segundos es suficiente para que el frosting esté perfecto. Resérvalo en la nevera hasta el momento del montaje.

10. Cuando el bizcocho esté completamente frío, podemos montarlo. Vamos a hacer un agujero en el centro del bizcocho, en cada una de las mitades, que rellenaremos con sirope de fresa, de modo que al primer corte del bizcocho se libere la mezcla y caiga sobre el plato simulando la sangre.

*Si no tienes sirope de fresa, puedes utilizar mermelada de fresa o frutos rojos muy bien triturada, o sirope de maíz teñido con colorante rojo.

Black Velvet Skull Cake

11. Ahora, ponemos frosting de queso por el resto de la base del bizcocho, y colocamos la otra mitad encima, pegándolo bien de modo que las dos partes queden perfectamente unidas, y ya podemos colocarla de pie sobre la bandeja o plato en que lo vayamos a servir.

Black Velvet Skull Cake

 

12. Por último, lo cubrimos completamente con una fina capa del frosting de queso y con ayuda de una lengua de silicona, vamos retirando todo el sobrante, para que se marquen bien todos los detalles del bizcocho. Así estará más jugoso y tendrá un aspecto más uniforme y brillante. Opcionalmente, para decorarlo, podemos poner unas bolitas rojas en las cuencas de los ojos, o si os animáis, incluso hacer unos ojitos de fondant y darle un toque divertido a vuestra calavera. Ya estará lista para servir.

 

Black Velvet Skull Cake

¿No os parece que este Black Velvet Skull Cake es ideal? Y no sólo para verlo, pues el momento del corte cuando la sangre empiece a brotar de la calavera… ¡dejará a tus invitados con la boca abierta!

Para complementar tu mesa dulce, puedes ver todas las ideas de Halloween que hemos publicado estos días, incluyendo un súper recopilatorio de otros blogs españoles que te va a encantar. Y si quieres más ideas, en el número de Otoño de nuestra revista también te esperan divertidos tutoriales para darle a Halloween el toque dulce que merece.

 

¡Desde Sweet Magazine, ya sólo nos queda desearte una  feliz y terrorífica noche de Halloween!

 

¡Disfrútala!

 

 

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