Linzer Pies de calabaza y crema de castañas

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26 Nov Linzer Pies de calabaza y crema de castañas

¿A quién no le gusta disfrutar de un exquisito dulce sin necesidad de estar horas en la cocina? A pesar de que pueda parecer imposible, hoy os traigo una receta que elaboraréis en muy poco tiempo disfrutando de muy buenos resultados.

Vamos a realizar una versión pequeña de la famosa Tarta Linzer (“Linzer Torte” o “Tarta de Linz”) que se considera la tarta más antigua del mundo. De origen desconocido, tanto por autor como por fecha, debe su nombre a su ciudad de origen Linz, Austria.

Linzer Pies, calabaza y crema de castañas

Su elaboración consta de elementos muy básicos en la repostería como la harina, mantequilla, sal, yema de huevo y azúcar, de los que puedes aprender más en el post sobre ingredientes básicos en repostería y en el de tipos de harinas. Es costumbre añadir frutos secos tales como las avellanas, nueces o almendras, o bien aderezarla con sabores cítricos o especias.

Los rellenos suelen ser diferentes tipos de mermeladas como frambuesa, grosella, melocotón… teniendo en cuenta la época en la que estamos he optado por dos ingredientes de temporada, la calabaza y las castañas.

Rellenos dulces, de colores cálidos y sabores que enamoran el paladar.

¿A qué esperas para probarlas?

 

Ingredientes (12 mini-pies)

Masa Sablée:

300 gr. de harina de trigo
150 gr. de mantequilla
70 gr. de azúcar moreno
2 yemas de huevo
5 semillas de cardamomo
Una pizca de sal
1 y 1/2 cucharada de agua helada (1 y 1/2 Tbsp)
1 huevo + 1 cucharada de agua (1 Tbsp) para pintar

Mermelada de calabaza:

300 gr. de calabaza fresca
175 gr. de azúcar granulado
200 gr. de agua
1/2 vaina de vainilla

Crema de Castañas:

200 gr. de castañas
200 gr. de leche entera
90 gr. de azúcar granulado
Una pizca de sal
1 cucharadita de pasta de vainilla (1 Tsp) o 1/4 vaina de vainila

 

Linzer Pies, calabaza y crema de castañas

 

Empezamos preparando la mermelada de calabaza. Pelamos y troceamos la calabaza, y la incorporamos en una olla mediana añadiendo el agua, la vainilla y el azúcar granulado.

Dejamos cocer a calor medio durante 30-40 minutos aproximadamente removiendo de vez en cuando para evitar que se nos pegue al fondo. Observaremos que la calabaza comienza a transformarse en hebras.

Una vez lista, trituraremos con la batidora y pasaremos la mermelada a un bote de cristal previamente esterilizado. Tapamos y dejamos enfriar a temperatura ambiente.

Para preparar la crema de castañas, lavamos bien las castañas y les realizamos un corte central del mismo modo que si las fuésemos a asar. Preparamos una olla con bastante agua y colocamos a calor medio-alto hasta que llegue a ebullición.

Una vez rompa a hervir, las dejamos durante 5 minutos aproximadamente. Escurrimos y en el momento que podamos manipularlas sin quemarnos, las pelamos. No debemos dejarlas enfriar.

Disponemos en un cazo las castañas junto con la leche, el azúcar, la sal y la pasta de vainilla. Colocamos a calor medio-alto y dejamos hasta llegar a ebullición. En ese momento bajamos el calor a fuego bajo y dejamos cocer durante 20 minutos o hasta que observemos que están tiernas.

Trituramos las castañas con la leche hasta obtener una crema fina y homogénea.

CONSEJO: Si observas que ha quedado demasiado densa, puedes aligerarla con un poco de leche, aunque hemos de tener en cuenta que para utilizarla como relleno es mejor que sea algo compacta.

Pasamos a un frasco de cristal y dejamos enfriar completamente antes de guardarla en el frigorífico.

Para terminar, elaboramos la masa sablée de cardamomo.

Rallamos la mantequilla (con un rallador grande) para poder trabajarla mejor. Una vez lista, añadimos la harina y trabajamos con la yema de los dedos hasta conseguir una textura arenosa.

En un mortero trituramos las semillas de cardamomo y retiramos la cáscara. Machacamos ligeramente y reservamos. Incorporamos el azúcar moreno, las semillas de cardamomo, la sal y las yemas de huevo, y unificamos los ingredientes hasta obtener una masa arenosaAñadimos el agua helada y volvemos a trabajar hasta que esta se absorba. Debemos obtener una masa ligeramente compacta y algo quebradiza.

 CONSEJO: Si observamos que la masa queda demasiado quebradiza, le añadiremos un poco más de agua para que nos quede maleable.

Formamos un disco, forramos con film e introducimos en el frigorífico durante 1 hora, o incluso podemos dejarla de un día para otro.

Linzer Pies, calabaza y crema de castañas

Transcurrido este tiempo procedemos a preparar los pasteles. Precalentamos el horno a 175º C con ambas placas, forramos una bandeja con papel de hornear, reservamos.

Espolvoreamos ligeramente una superficie de trabajo con harina y con ayuda de un rodillo estiramos la masa. Realizamos los discos con un cortador de galletas, necesitaremos dos para formar cada pastel.

CONSEJO: Yo he utilizado un rodillo ajustable con grosor de 6 mm. un cortador rizado de 7 cm. de diámetro.

Disponemos los primeros discos en la bandeja de horno que teníamos reservada, colocamos en el centro de cada uno los rellenos que hemos elaborado anteriormente, unos de mermelada de calabaza y otros de crema de castañas.

Antes de colocar el disco superior podemos utilizar cortadores pequeños en forma de hoja, estrella, corazón… y utilizar ese mismo recorte para decorar. Colocamos el otro disco de masa encima y con ayuda de un tenedor sellamos los bordes.

Pintamos con huevo batido con agua e introducimos en el horno durante 30 minutos. Sacamos y dejamos enfriar sobre la bandeja ya que la masa estará muy tierna y corremos el riesgo de partirlos. Una vez fríos, ya podemos degustarlos acompañados de un té o un café, ¡deliciosos!

Linzer Pies, calabaza y crema de castañas

Unos pasteles muy sencillos que además nos permiten jugar con infinidad de sabores y combinaciones. ¡Espero que te gusten y te animes con esta receta, compartiéndola con tus amigos y elaborándola en cualquier momento!

Buen provecho y hasta pronto,

 

Eva

 

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